Declaración de León-Guanajuato
De la Juventud Sindicalista de Las Américas-CSA
Considerando:
- Que la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió por unanimidad que el período de agosto 2010 – agosto 2011, fuera declarado como Año Internacional de la Juventud.
- Que la CSA es la más grande Confederación Sindical de las Américas y representa en la región a más de 50 millones de trabajadores y trabajadoras, con un importante posicionamiento y compromiso en la participación y defensa de derechos laborales de la juventud trabajadora.
- Que las personas jóvenes siguen siendo el grupo poblacional más afectado en el mundo del trabajo, con tasas de desempleo mayor a las de las personas adultas, altos índices de trabajo informal y precariedad, como consecuencia de la crisis económica que ha impactado de manera negativa los empleos, siendo excluidos permanentemente de los regímenes de protección social.
- Que existe una creciente cantidad de jóvenes que no logran colocarse de manera exitosa en el mercado de trabajo, generando un déficit significativo entre la relación de oferta de empleo y demanda del mismo, que impide el desarrollo de la juventud en condiciones plenas para su propio desarrollo y de la sociedad por medio de su inserción social, económica y política.
- Que las personas jóvenes en busca de sus primeros empleos, encuentran múltiples obstáculos para acceder a ellos, tales la reducida oferta de empleo en condiciones dignas y de acuerdo a su formación, y la exigencia de experiencia suficiente.
- Que la violación a la libertad sindical y negociación colectiva por parte de gobiernos y empleadores es un factor que ha obstaculizado la afiliación y participación plena de la juventud en los sindicatos.
- Que según los Convenios 102 y 155 de la OIT, la seguridad social es un instrumento jurídico y económico que establecen los Estados para garantizar a todo ciudadano el ingreso para vivir y su derecho a la salud.
- Que nuestros gobiernos se han comprometido con el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, dentro de lo que se incluye “Alcanzar el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos, incluidas las mujeres y los jóvenes” (meta 1B). el cual es requisito fundamental para el logro de los demás Objetivos.
- Que existe una tendencia en los gobiernos de nuestros países a no integrar en las políticas públicas relativas a la juventud, aspectos como la educación y la formación para el empleo, creando estructuras que no responden de manera integral a la problemática existente.
- Que las mujeres jóvenes trabajadoras enfrentan la mayor tasa de discriminación laboral, no sólo por los bajos salarios y empleos deshumanos a los que son expuestas, sino también porque sobre ellas recae la mayor tasa de desempleo y vulnerabilidad, visible claramente en la situación que enfrentan las trabajadoras domésticas.
- Las políticas de promoción del empleo juvenil en nuestros países han fracasado por la poca voluntad de nuestros gobernantes y empresarios por asumir de manera responsable el tema, dado a que se oculta la realidad estructural del desempleo juvenil y plantean la flexibilidad laboral, emprendimiento y la informalidad en la contratación, como la solución a la problemática de la desocupación juvenil.
La CSA, comprometida con empoderar a la Juventud Trabajadora como sujeto social y sindical, reconoce que la juventud trabajadora en el movimiento sindical necesitan potenciar sus capacidades reivindicativas para fortalecerse y responder desde una cultura organizativa que refleje las necesidades de toda la clase trabajadora actual.
- Urgimos al compromiso claro y contundente de los gobiernos del mundo con la promoción del Trabajo Decente para la Juventud, como una de las grandes tareas de esta Conferencia.
- Demandamos el compromiso en la generación de mecanismos para la construcción, diseño e implementación de políticas integrales de juventud que comprendan las dimensiones de trabajo decente, educación integral y permanente, así como la formación profesional, asignando suficientes recursos de los Estados para ello, así como asegurar que las instancias gubernamentales de juventud y trabajo articulen sus acciones de una manera más efectiva.
- Exigimos el diseño y la implementación de políticas nacionales de generación y protección de empleo juvenil, construidas en escenarios de concertación, junto a los sindicatos a través del diálogo social tripartito, donde la precariedad, la tercerización y demás formas de flexibilización laboral queden excluidas, garantizando el respeto y protección de los Estados a la libertad sindical y demás derechos contemplados en los Convenios fundamentales de la OIT.
- Demandamos reafirmar el compromiso por el Trabajo Decente para la juventud en el marco del Pacto Mundial para el Empleo, el cual constituye la respuesta más urgente adoptada por los mandantes de la OIT para enfrentar la crisis mundial, en este sentido consideramos necesario el reconocimiento de dicho Pacto con el objetivo fundamental de desarrollar políticas públicas, así como los Planes de Trabajo Decente por país (PTDP) en los marcos de asistencia de Naciones Unidas para el desarrollo (MANUD).
- Exigimos que los Estados garanticen la protección social integral, el acceso gratuito, servicios de calidad e igualitaria para la juventud trabajadora.
- Urgimos a que se promueva el cumplimiento de las disposiciones contenidas en las declaraciones y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESyC) de las Naciones Unidas (art. 6 derecho al trabajo, art 7 derechos al trabajo en condiciones justas y favorables, art 8 libertad sindical y derecho de huelga art.9, derecho a la seguridad social, art. 10, protección de la familia y los menores; art. 12 derecho a la salud) y los convenios de la OIT.
- Demandamos garantizar de forma integral el respeto de los derechos humanos de la juventud trabajadora específicamente en lo referido a la libertad sindical, lo que incluye la no criminalización, muerte o persecución de la juventud por motivo de su afiliación, que tiene como objetivo la eliminación del movimiento sindical, particularmente en países como Colombia, Guatemala, Honduras y recientemente, Panamá.
- Exigimos garantizar la participación de la juventud trabajadora sindicalizada, propiciando su incidencia en todos los espacios de toma de decisiones y la construcción de Políticas Públicas en consenso con este sector.
Finalmente, los participantes de este encuentro, hombres y mujeres jóvenes sindicalistas, manifestamos que este documento es el reflejo del pensamiento de la juventud trabajadora, pero encontramos que la falta de representatividad del movimiento sindical juvenil en este escenario mundial debido al proceso de selección, implicará una ausencia real y estratégica en el debate y aprobación de las resoluciones, así como del posicionamiento respecto a temas de importancia como el modelo de desarrollo de nuestros países.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario